Mostrando entradas con la etiqueta positivo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta positivo. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de septiembre de 2015

Respeto hacia las personas con discapacidad

Respeto hacia las personas con discapacidad: ¡Indispensable!

Creo que no me cansaré de reiterar que las personas con discapacidad no somos seres que deben ser vistos de manera extraña o con compasión, sencillamente son personas al igual que cualquier otra; pero con el simple detalle que padecemos de alguna discapacidad, la cual no influye en la calidad humana. Tenemos los mismos derechos y deberes que se adaptan a las necesidades especiales que cada uno pueda tener. Sin embargo, somos capaces de realizar cualquier actividad que esté dentro de nuestras capacidades.

Es fundamental que tanto el entorno como las personas con las que se tiene contacto, tengan un grado de sensibilidad y tolerancia con lo que se refiere a facilitar ciertas cosas para la persona con discapacidad.

Se debe tomar en cuenta lo siguiente:

Al estar en contacto con una persona con discapacidad:

* NUNCA centrarse únicamente en la discapacidad y dejar a la persona de lado. El sentimiento de ser tomado en cuenta como cualquier otro es importante.

* Hablar con la persona para saber si se siente a gusto con su entorno, de lo contrario habría que adaptar ciertas cosas.

* CUIDADO con ofrecer ayuda con tareas que estén al alcance de las personas, pues muchas podrían sentirse ofendidas o menospreciadas. Pregunte siempre si necesita la ayuda.

* Ser paciente.

* Cuidar el lenguaje al referirse a la persona con discapacidad, ya sea con ella misma o con otra persona.

* Evite hacer demasiadas preguntas sobre las circunstancias en las que se encuentra, podría crear una atmósfera incómoda.

* NUNCA mirar fijamente a la persona como si se tratara de algo no normal.


Al final de cuentas, un pequeño acto de respeto y solidaridad podría hacer una gran diferencia. ¡Seamos quienes damos el ejemplo!




Fuente:
https://www.lds.org/topics/disability/basics/respecting-people-with-disabilities?lang=spa

jueves, 10 de septiembre de 2015

GUÍA DE ESTILO SOBRE DISCAPACIDAD PARA PROFESIONALES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

GUÍA DE ESTILO SOBRE DISCAPACIDAD PARA PROFESIONALES DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

 Enlace al manual: http://sid.usal.es/idocs/F8/FDO18497/medios_comunicacion.pdf
Autor: José Luis Fernández Iglesias

Todo comunicador social tiene la importante labor de informar a un público, pero la parte más importante es saber cómo hacerlo y por eso, en este caso, tener la sensibilidad y el tacto para saber dirigirse a una audiencia que presenta necesidades especiales representa un papel fundamental en su función de comunicar.

“La sociedad humana no está́ formada por un núcleo duro de normalidad al que le salen abscesos laterales, imperfectos e indeseados. La sociedad humana es un entramado complejo compuesto de hombres, mujeres, jóvenes, viejos, sanos, enfermos, de distintas razas, orientaciones sexuales, particularidades físicas, etc. Ese heterogéneo paisaje es la normalidad. Todos, igualmente, seres humanos. Y todos igualmente dotados de derechos, aunque las necesidades de todos no sean idénticas.”

Las 10 recomendaciones que se recogen en estas pautas de estilo son las siguientes:
1. Mostremos el lado positivo de la discapacidad.
2. Atención a las soluciones.
3. Permitamos que las personas con discapacidad hablen por sí mismas.
4. Digamos “personas con discapacidad”. NO discapacitado/a.
5. Evitemos la imagen de gueto.
6. Cuidado con los mitos.
7. Sin cargar las tintas.
8. Veamos todas las facetas.
9. Información normalizadora.
10. Información accesible y accesibilidad a la información.

También se debe cuidar el lenguaje y vocabulario que se utiliza para dirigirse a las personas con algún tipo de impedimento. Si bien es cierto que en los titulares se utilizan palabras que llamen la atención, éstas no deben hacer referencia a adjetivos que puedan ser tomados a mal. De igual manera debe ser el tratamiento en el resto de la noticia.

Errores más comunes
* Se utilizan etiquetas genéricas para los grupos de personas con discapacidad, como «los sordos». Lo razonable es poner el énfasis en las personas, no en la discapacidad. Se debería decir «personas con discapacidad auditiva».
* Sustantivamos adjetivos como «discapacitado», cuando deberíamos utilizar otros términos menos absolutos poniendo la palabra “persona” delante. Se debe decir «persona con discapacidad» o «persona con Alzheimer».
* Fuera y dentro del propio colectivo, se usa la palabra ‘normal’ cuando se compara a la persona con discapacidad con otra que no la posee, sin tener en cuenta que ninguna persona es “anormal” o no normal.
* Utilizar términos como “sufrir”, “víctima de” en lugar de emplear un lenguaje más formal, pues no todas las personas con discapacidad sufren o son víctima de algo, sino que se trata de una condición.
* Incluso términos que favorecen la normalización, como “discriminación positiva”, resulta un término negativo (discriminación). Se debería decir “acción positiva o acciones positivas”.


Al utilizar un lenguaje adecuado y no discriminatorio es un buen aporte a la inclusión, pues muchas veces no se tiene en cuenta el poder que tienen las palabras sobre las personas y aunque algunas veces resulta ser positivo, otras veces no funciona de la misma manera. No se trata de crear un ambiente de exclusión poniendo aparte a las personas con discapacidad, sino de integrarlas más al mundo, demostrándolas como seres capaces y con los mismos derechos y deberes.



Fuente:
http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/08/04/revisa-esta-guia-para-tratar-temas-sobre-personas-con-discapacidad/

jueves, 16 de julio de 2015

Actitudes positivas hacia la discapacidad

Actitudes positivas hacia la discapacidad 

¿Qué son los prejuicios? 
"Es una anticipación de lo que puede suceder sin tener evidencias de la situación..."

¿Qué son los estereotipos? 
"Los estereotipos son también un tipo de pensamiento en el cual, representamos mentalmente lo que es la persona con diversidad funcional..."

  En muchos casos existen ciertos prejuicios acerca a la discapacidad. "Un ejemplo típico puede ser la maestra que no acepta al niño, a la niña o al adolescente con discapacidad o diversidad funcional en la escuela, aduciendo que este tipo de estudiantes le quitarán más tiempo." Sin duda, no seria justo etiquetarlos de manera negativa sin siquiera brindarles una oportunidad para demostrar de qué son capaces. 
Se suele estereotipar a las personas con discapacidad como su propio obstáculo para lograr algo. Por ejemplo "Visualizamos a la persona con discapacidad visual como un vendedor de tarjetas telefónicas, pero no lo vemos, como una persona directora de una institución pública; claro está, que lo que vemos, es lo que representamos mentalmente." Es decir, que los estereotipos son producto del imaginario colectivo que está asociado a experiencias previas o a los mismos prejuicios de la persona con respecto a una situación. Por esto es necesario crear consciencia para fomentar actitudes positivas y de inclusión hacia las personas con discapacidad, puesto que éstas actitudes les ayudarán a su propio desenvolvimiento en el entorno como un ente capaz.